miércoles, octubre 19, 2005

XXXIII CONTRATO DE DEPÓSITO

33.1 CARACTERÍSTICAS

El depósito es para los bancos la operación pasiva por excelencia, porque a la vez, es su principal fuente de captación
[1].

El derecho común define el contrato de depósito como aquel, en virtud del cual, el depositario se obliga hacia el depositante a recibir una cosa, mueble o inmueble, que éste le confía, y a guardarla para restituirla cuando la pida el depositante (art. 2516, CCDF).

La anterior definición se aplica a cualquier tipo de depósito, incluyendo a los bancarios, que por realizarse en un banco, el depósito es considerado como mercantil.


33.2 ALGUNAS ESPECIES

El interés que un cliente puede tener en depositar su dinero o sus bienes en un banco puede ser diverso, al paso que, desde el punto de vista de ese interés del depositante, podemos hacer una primera diferenciación de tipo de depósitos bancario; genéricamente pueden agruparse en los siguientes grupos de depósitos:

· En cuenta de cheques con fines de retiro a la vista.

· Con fines de Ahorro.

· Con fines de Inversión.

· De Títulos o Documentos para Conservación o Administración.

· De Muebles y Valores en Cajas de Seguridad.

· De Dinero como Pago en Consignación.

Cada uno de estos depósitos da origen a un contrato específico.


33.3 OBJETO Y FIGURAS

El objeto del depósito bancario consiste, técnicamente, en la transmisión temporal de la propiedad de una cantidad de dinero, a un banco, para que éste lo utilice en su actividad crediticia, y salvo pacto en contrario, al término del contrato o bien de manera periódica, le entregue al depositante el interés que corresponda y le reintegre el principal al vencimiento.

Son dos las partes del contrato de depósito bancario: el depositante y el depositario, este último forzosamente debe ser un banco.

El depósito no se prueba con el contrato, sino con el recibo de la remesa, ya que, como es fácil entender, el objeto de estos contratos se materializa en cada asunto de depósito o remesa y no en la firma del contrato que formalizó la relación, autorizando al depositante a realizar depósitos y obligando al banco a recibirlos.

Debe entenderse que para el contrato de depósito siempre tiene que asentarse por escrito y con la manifestación de la voluntad de ambas partes, manifestada con su firma.

Este negocio, conocido genéricamente como depósito bancario, no consta de uno solo, sino de tres elementos fundamentales, que además son independientes entre sí, por cuanto a su regulación legal se refiere, pues cada uno se puede realizar sin que se requiera, la realización de él o los otros dos. En primer lugar, el documento legal por excelencia, a saber, el comprobante de depósito, pues si no existe el depósito no se puede probar; en segundo lugar, el documento o ficha de retiro, que en algunas operaciones debe ser un título de crédito, como es el caso del cheque; y por último, el contrato, que establece la prueba de la relación contractual existente entre las partes, pero, asimismo, establece la forma en que tanto los depósitos como los retiros se deben realizar.


33.4 DEPÓSITO EN CUENTA DE CHEQUES

Los depósitos en dinero, constituidos a la vista en instituciones de crédito, se entenderán entegados en cuenta de cheques, salvo convenio en contrario (art. 269, LGTOC).

Este contrato se puede definir como la cuenta corriente
[2] de naturaleza bancaria que organiza la relación entre banco y usuario respecto a la forma en que operarán dos actos fundamentales, pero tan independientes como complementarios; por una parte, el depósito de dinero y títulos a la vista y las obligaciones del banco; y por la otra, el libramiento de cheques de acuerdo con la carga obligacional que se deduce de la práctica bancaria.
Hay que recordar que el depósito no se prueba con el contrato, sino con el comprobante.
Por lo general el contrato de cuenta de cheques contiene las siguientes cláusulas:
· Liberación al banco de toda responsabilidad que surja en caso de mal uso de los cheques proporcionados.

· Expresa autorización al banco de cargar en cuenta los créditos vencidos y no pagados, así como los gastos de cobranza y las comisiones varias que esté autorizado a cargar por la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.

· Obligación para el cuentahabiente de mantener un mínimo de fondos en la cuenta y avisar oportunamente los cambios de domicilio o denominación en su caso.

· Obligación para el banco de proporcinar periódicamente al cliente, un estado de cuenta que le permita conocer los asientos realizados por el banco durante el mes anterior, y pueda hacer las reclamaciones pertinentes.

· Especificación de las personas autorizadas para firmar cheques contra la cuenta, para cual debe anexarse al contrato una tarjeta en la que aparezcan las firmas correspondientes.


La terminación del contrato puede darse por varias razones, algunas de ellas son las siguientes:
· La voluntad del banco, por razones personales directas hacia el cuentahabiente o por razones internas.

· Por la voluntad del cuentahabiente, caso en el cual dispone de toda provisión y cancela la cuenta. La puesta en ceros de la cuenta no significa de manera automática su cierre; si se deja en ceros no se cancela, el banco deja transcurrir el tiempo suficiente para concluir que efectivamente el cuentahabiente ha dejado de serlo.

· Porque tratándose de un cuentahabiente persona moral, se disuelva, liquide, suspenda, quiebre o concurse, según el caso.

· Por muerte del titular.


33.5 CONTRATO DE DEPÓSITO CON FINES DE INVERSIÓN

El depósito de dinero o de títulos fungibles (consumibles) o de ambos, que realiza un cliente en una mesa de dinero, necesariamente lo hace con fines de inversión y no de ahorro.
Este tipo de depósito está sostenido en tres actos contractuales diferentes, que implican distintas cargas para cada parte, pero que en conjunto forman un solo negocio de depósito para inversión, que en la actualidad es ampliamente recurrido; estos actos son el fideicomiso, el contrato de depósito y el contrato de comisión mercantil.
En un fideicomiso, el fiduciario es el banco que recibe el dinero de su cliente para invertirlo en la compra de títulos a su discreción, siempre que cumpla con hacerlo rendir los intereses más altos posibles.
En el contrato de depósito bancario de dinero o bienes fungibles, los clientes del banco entregan a éste, en custodia y para su administración, cheques o dinero que no quedan a la vista sino que serán aplicados en compras bursátiles.
En el contrato de comisión mercantil el banco se obliga, en tanto que comisionistas, a realizar inversiones y administrarlas, por cuenta de sus clientes, es decir, se obliga a administrar los valores que él mismo adquirirá con el dinero confiado.

La obligación fundamental del banco es el reembolso del principal más los intereses, pero que no pueden ser fijos, pues por tratarse de una operación de mesa de dinero el depósito con expectativas de ganancias entraña el riesgo de fluctuaciones.


33.6 CONTRATO DE DEPÓSITO DE AHORRO

Este contrato consiste en un depósito bancario de dinero con interés capitalizable.
Los bancos que capten inversiones para fines de ahorro deben formular un reglamento en el cual hagan constar las reglas respecto a:

· Términos para el retiro de los depósitos.

· Intervalos entre las distintas disposiciones y plazos de los preavisos

· Modo de efectuar los pagos, el abono de intereses y la manera de computarlos

· Las demás condiciones que signifiquen ventajas, protección o estímulo al ahorrador.


33.7 CONTRATO DE DEPÓSITO DE DINERO A PLAZO

Es aquel mediante el cual el inversionista entrega su dinero al banco y éste se compromete a pagar un interés fijo, durante un plazo fijo. El banco se obliga exclusivamente a restituir el dinero y los intereses en las condiciones acordadas en el contrato. El inversionista se obliga a entregar su dinero con la única condición de no retirarlo ni solicitarlo antes del plazo convenido.


33.8 CONTRATO DE DEPÓSITO DE TÍTULOS

Es aquel en el cual no se transfiere la propiedad del título al depositario, a menos que por convenio escrito el depositante lo autorice a disponer de ellos con la obligación de restituir otros tantos títulos de la misma especie (art. 276, LGTOC).

Hay dos tipos principales de depósitos de títulos:

· Para simple conservación.
· En administración.

La regla general, que sólo se modifica con pacto en contrario, es que el depósito sea de simple conservación (art. 277, LGTOC). Por su parte, el depósito en administración obliga al banco a efectuar el cobro de los títulos y a practicar todos los actos necesarios para la conservación de los derechos que aquellos confieren al depositante.
En el caso del depósito de títulos en administración, el banco se obliga fundamentalmente a cumplir con las obligaciones que haya contraído en el contrato y a conservar vigentes los derechos patrimoniales, pecuniarios o económicos que sean inherentes al título. Por su parte la obligación del depositante, además de la entrega material de los títulos, es cumplir oportunamente con las exhibiciones que sean necesarias para que a su vez el banco pueda mantener los derechos inherentes al título; desde luego, debe pagar la prima o comisión que el banco solicite por el servicio.
En el contrato deben constar los nombres del banco depositario y del depositante, la especificación de los títulos entregados en depósito, la fecha y el lugar del otorgamiento, su término y la clara consignación de las obligaciones que asuma el banco.


33.9 CONTRATO DE DEPÓSITO EN CAJAS DE SEGURIDAD

El contrato de depósito en cajas de seguridad no implica una captación de dinero ni tampoco un crédito otorgado a favor de los clientes del banco. Es un servicio; son simples prestaciones que los bancos ofrecen al público para captar mayor clientela y competir óptimamente. Se hace referencia a él, en virtud de que tiene como base un contrato de depósito.
El servicio de cajas de seguridad obliga al banco que lo presta, contra el recibo de la pensión estipulada, a responder de la integridad de las cajas y mantener el libre acceso a ellas en los días y horas que se señalen en el contrato o que se expresen en las condiciones generales respectivas. Por su parte, el tomador de la caja es responsable por todos los gastos, daños y perjuicios que origine al banco con motivo de su uso.


33.10 CUESTIONARIO DE AUTOEVALUACIÓN
1. ¿Qué es un Contrato de Depósito?

2. ¿Cuáles son las especies que existen de Contrato de Depósito?

¿Cuál es el objeto de un Contrato de Depósito?

¿Qué figuras intervienen en un Contrato de Depósito?

¿Qué es el Contrato de Depósito en Cuenta de Cheques?

¿Cuáles son las clásulas comunes en un Contrato de Depósito en Cuenta de Cheques?

¿Cuáles son las razones por las que termina un Contrato de Depósito en Cuenta de Cheques?

¿En qué consiste el Contrato de Depósito con Fines de Inversión?

¿En qué consiste el Contrato de Depósito de Ahorro?

¿En qué consiste el Contrato de Depósito de Dinero a Plazo?

¿En qué consiste en Contrato de Depósito de Títulos?

¿Cuáles son los tipos de Contrato de Depósito de Títulos?

¿En qué consiste el Contrato de Depósito en Cajas de Seguridad?
































[1] DÁVALOS MEJÍA, Carlos Felipe “Títulos y Operaciones de Crédito”, México, 1992, p. 745.
[2] Cuenta corriente significa un contrato en donde los créditos derivados de las remesas recíprocas de las partes, se anotan como partidas de abono o de cargo en una cuenta, y sólo el saldo que resulte a la clausura de la misma constituye un crédito exigible y disponible.