martes, octubre 11, 2005

XXV LETRA DE CAMBIO

25.1 MONTAJE DE SU FUNCIONAMIENTO

La letra de cambio es uno de los títulos de crédito llamados triangulares, porque para su perfección es indispensable que participen tres sujetos:
· El que crea el título (girador).
· El que lo va a pagar (girado/aceptante).
· El que lo va a cobrar (beneficiario).

Esta relación tiene de fondo la triangulación que se origina en la orden de pago, emitida por el girador al girado, en favor del beneficiario. Para que esta triangulación se de, forzosa e incuestionablemente, debe existir una relación (llamada subyacente) entre el girador y el girado[1].


25.2 REQUISITOS LITERALES

Al igual que cualquier otro título de crédito, la letra de cambio debe cumplir con ciertos requisitos de forma, y como en todos los títulos, algunos requisitos son indispensables, porque en caso de omisión la ley no los presume, y otros no lo son porque la ley suple su omisión. Los siete requisitos formales de la letra de cambio son los siguientes (art. 76, LGTOC):
· La mención de ser letra de cambio inserta en el texto del documento. Éste es uno de los requisitos indispensables para la eficacia del título, cuya omisión por no estar presumida en la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito, acarrea como consecuencia que el papel no surta efectos en calidad de título de crédito.

· La expresión del lugar, del día, mes y año en que se suscribe. El cumplimiento de este requisito que implica dos (el lugar y la fecha), tiene una importancia práctica fundamental: sin él no es posible determinar la prescripción y la caducidad, en su caso; la capacidad del suscriptor; la ley conforme a la que debe organizarse el litigio e interpretarse el pago y algunas otras situaciones jurídicas temporales, como el interdicto o la quiebra.

· La orden incondicional al girado de pagar una suma determinada de dinero. Ésta es la fórmula cambiaria con la cual se perfecciona la triangulación de la letra de cambio. Desde luego, no puede existir presunción legal y, por tanto, su omisión acarrea la ineficacia del título.

· El lugar y la época de pago. Si no se estipula el lugar de pago se tendrá como tal el domicilio del girado, y si tuviere varios, el pago se podrá exigir en cualquiera de ellos, a elección del tenedor. De igual forma, si la letra de cambio consigna varios lugares para el pago, se entenderá que el tenedor lo puede exigir en cualquiera. Por lo que se refiere a la omisión de la fecha de pago, la presunción legal es que la letra de cambio vencerá a la vista.

· El nombre de la persona a quien ha de hacerse el pago. El simple enunciado de este requisito permite concluir, que a diferencia de otros títulos, por ejemplo, el cheque, la letra de cambio no se puede emitir al portador sino que necesariamente debe ser nominativa, con la sanción general, para el caso de omisión, de que ese papel no surta efectos de letra de cambio.

· La firma del girador o de la persona que suscriba a su ruego o en su nombre. La firma es la forma en que un sujeto manifiesta su voluntad de querer obligarse cambiariamente, de forma que si no hay esta manifestación no se contrae la obligación, y si ésta no se contrae no existe el título de crédito.


25.3 ELEMENTOS PERSONALES. Obligaciones y Derechos

Las personas que pueden intervenir en una letra de cambio pueden distribuirse en dos grupos: las que son indispensables para su perfeccionamiento, y las que no lo son. El girador (el que crea la letra de cambio), el beneficiario (el que cobra) y el girado (a quien se gira la orden pago) que si la acepta deviene en girado/aceptante (el que la paga). Y las que no son indispensables, es decir, las personas susceptibles de intervenir en la letra, pero cuya intervención no es indispensable para la perfección son, desde luego, los endosatarios, pero también el aval y los interventores.

Girador. Sin duda, la más importante de las obligaciones es la de ser el principal responsable (el que responde) de, primero, la aceptación, y segundo, el pago de la letra, en el caso de que no la acepte el girado. De esto, se deduce que desde que el girador crea la letra de cambio, se ubica en una doble posición: a) desde que la gira y hasta que el girado la acepte es el principal responsable del pago (nótese que no es el principal obligado porque no se obligó a pagar); y b) cuando el girado acepta la letra de cambio por virtud de la cual se convierte en el principal obligado, el girador pasa a un segundo plano en términos de la posibilidad de que se le requiera el pago, es decir, adquiere un papel estrictamente subsidiario en la recuperación del título.
El girador tiene ciertos derechos derivados de la relación cambiaria, a saber: tiene un derecho preferente en el rescate de la letra de cambio pagada, en el acto de protesto; puede designar diferentes domicilios para que se realicen tanto la aceptación como el pago; es el beneficiario de la aceptación o del pago por intervención cuando quien la o las, haga no indique en favor de quién las hizo; y será el beneficiario del aval si el avalista no estipule en favor de quién otorgó el aval.

Beneficiario. El derecho por excelencia del beneficiario es el del cobro cambiario, derecho que se ejercita precisamente en la fecha del vencimiento. Es esta persona y su derecho por excelencia, los que con vigor están protegidos por la maquinaria del cobro ejecutivo.
La obligación más importante del beneficiario es exhibir, y en su caso, restituir la letra de cambio, contra el pago, al paso que de no hacerlo no podrá ejercitar su derecho.

Girado y girado/aceptante. El girado, como la figura complementaria del triángulo, amerita una importante distinción: lo mismo puede llegar a ser el aceptante y de esa forma, el principal obligado, que nunca llegar a serlo. En caso de que no acepte (hipótesis posible porque en efecto no está obligado a aceptar), nada pierde y nada gana, y permanece totalmente ajeno a los problemas que su negativa produzca en la conducta de los involucrados en el título. Es un ciudadano más al que nada podrá hacerse por haberse negado a contraer la deuda. Pero en caso de que sí acepte la orden que se le dio, de ser simple girado pasará a ser el girado/aceptante, con lo que se convierte en el principal obligado del pago cambiario.
Al girado/aceptante le asisten ciertos derechos que son correlativos a las obligaciones del beneficiario: básicamente la de poder negarse a pagar si no se le entrega la letra de cambio y la de no pagar antes de la fecha, en un lugar diferente, en otra moneda que no sea el peso ni, en general, en modalidades distintas a las pactadas y contenidas en la literalidad de la letra.

Confusión de los diferentes elementos personales. Girador y beneficiario pueden perfectamente fundirse en una sola persona física o moral; es decir, la misma que gira la letra puede designarse beneficiario así mismo.
Desde luego, el aceptante no puede ser a la vez el beneficiario (se estaría cambiando dinero de bolsillo), a grado tal que una letra de cambio en dichas condiciones no se considera letra de cambio.
El girador puede ser la misma persona designada como girado/aceptante, caso en el cual es inútil la aceptación, puesto que si es una sola persona la que ordena y cumple, el trámite de solicitarse aceptación a uno mismo es ocioso.


25.4 LA ACEPTACIÓN Y LA RECOMENDACIÓN

Aceptación. Es el acto mediante el cual, el principal responsable del pago de la letra de cambio, el girador, desciende a un segundo plano, en términos de responsabilidad, para cederle su lugar al girado, pero ya no en calidad de principal responsable, sino de principal obligado, precisamente a partir del momento en el cual acepte la letra de cambio, con la que se convierte en el girador/aceptante. Por la importancia que se deduce de estos enjuiciamientos, la aceptación debe cumplir con ciertos requisitos tanto por parte de aquel que la da, como por parte del que la solicita.
La aceptación debe constar en la letra de cambio y expresarse con las palabras ¨acepto¨ u otra equivalente (reconozco, consiento, etc.); desde luego, debe aparecer la firma de quien aceptó.
La persona que solicite la aceptación debe presentar la letra de cambio en el lugar y la dirección designados en ella para tales efectos, y en caso de omisión, la debe presentar en el domicilio o residencia del girado.
El tenedor de la letra de cambio debe tener la precaución de presentar la letra de cambio para su aceptación antes de los plazos que se establecen para cada uno de los cuatro tipos de vencimiento.

Recomendación. Cuando en su propio texto, la letra de cambio esté recomendada a varios posibles aceptantes subsidiarios (el girador le recomienda al tomador que si un girado no acepta la letra de cambio vaya con el siguiente, y así sucesivamente), el tenedor está obligado a presentarla a todos, siempre que previamente levante el protesto a quienes no lo hayan querido aceptar.

Protesto por falta de aceptación. En caso de que el girado no acepte la orden de pago contenida en la letra de cambio, el beneficiario debe levantar el protesto. Debido a que la letra de cambio no se aceptó, no hay principal obligado, es indispensable que el protesto se levante, pero por falta de aceptación, ya que de lo contrario no habrá acción posible contra el girador (único responsable que subsiste), ya que él no es el principal obligado, puesto que nunca se obligó a pagar.


25.5 EL PAGO

El estudio de esta figura se divide en pago voluntario (extrajudicial) y pago forzoso (mediante el ejercicio de una acción judicial).

Pago Voluntario. El pago voluntario puede ser de los siguientes tipos:

· Directo. Es el que hace el girado/aceptante al beneficiario, al vencimiento de la obligación (art. 101, LGTOC). Hecho el pago se extingue la letra y con ella cualquier responsabilidad u obligación de pago en que signatario alguno pueda verse involucrado.

· Indirecto. No lo hace el girado/aceptante; sino que lo hace o bien uno de sus avales o bien uno de sus aceptantes interventores, al vencimiento de la obligación (artS. 101, 105 y 115, LGTOC). Hecho el pago se extingue la letra y con ella cualquier responsabilidad u obligación de pago en que signatario alguno pueda verse involucrado. En este caso, el aval o el interventor que pague tiene acción en contra del girado/aceptante para recuperar la cantidad que pagó.

· De regreso. No lo hace el girado/aceptante; sino que lo hace el girador, alguno de los endosantes o el aval de alguno de éstos (art. 131, LGTOC). En este caso la letra de cambio no se extingue, sino que sigue siendo fuente de obligación cambiaria para el principal obligado (girado/aceptante) y de responsabilidad para los responsables del pago (endosantes), en todo caso frente al signatario que realizó el pago.

· Anticipado. Es el que hace el girado/aceptante antes del vencimiento, sin que el beneficiario esté obligado a recibirlo (art. 131, LGTOC). En este caso no se extingue la letra de cambio, y el girado/aceptante queda obligado hasta que se compruebe la validez (legitimidad) de su pago.

· Parcial. Es el que hace al vencimiento el girado/aceptante o su aval, pero no por la totalidad de la deuda sino por una parte de ésta, quedando la cantidad descubierta como una pago para ejecutarse por la vía judicial (arts. 17, 109 y 130, LGTOC).

Pago Forzoso. El pago forzoso puede ser de los siguientes tipos:
· Directo. Es el que se obtiene del girado/aceptante mediante el ejercicio de la acción cambiaria (arts. 101, 150 y 151, LGTOC). En este caso se extingue la letra de cambio y las obligaciones cambiarias que le son implícitas.

· Indirecto. Es el que se obtiene del aval del girado/aceptante mediante el ejercicio de la acción cambiaria directa (arts. 114, 150 y 151, LGTOC). En este caso se extingue la letra de cambio y las obligaciones cambiarias que le son implícitas; pero el avalista podrá repercutir contra su avalado.

· Por honor. Es el que realiza un interventor durante la diligencia judicial de cobro sin otro interés que el de salvar el honor de una persona, entidad o circunstancia; por tanto le asiste el derecho de repercutir en ejercicio de acción cambiaria sea directa o en vía de regreso según el signatario por el que haya intervenido (art. 136, LGTOC). En este caso el pago ni la letra de cambio se extinguen y el interventor tiene acción contra su intervenido y contra los obligados anteriores a él.

· De regreso. Es el que se obtiene del girador, de alguno de los signatarios, o del aval de alguno de éstos, mediante el ejercicio de la acción cambiaria en vía de regreso (art. 90, 150, 151 y 154, LGTOC). En este caso la letra de cambio sigue vigente, así como sus obligaciones y responsabilidades de pago, y la acción de intentar le asiste al que a su vez haya sido ejecutado y haya pagado en vía de regreso, y la tendrá contra cualquier otro signatario, siempre que sea anterior a él.

· Parcial. Es el que se obtiene del girado/aceptante o en su caso, de algún responsable en vía de regreso, por la cantidad que no cubrió aquel, en la fecha de vencimiento, por haber pagado sólo parte (art. 130, 150 y 152, LGTOC). Cuando los involucrados son los principales obligados o sus avalistas, la letra de cambio se extingue y permanece vigente con todo su contenido obligacional en vía de regreso, si los involucrados son los signatarios endosantes.

· Anticipado al vencimiento. Es el que se obtiene del girador cuando el girado no aceptó la letra, mediante el ejercicio de la acción en vía de regreso; o bien el que se obtiene del girado cuando acepta la letra pero quiebra antes de su vencimiento (art. 145, 147 y 150, LGTOC). Cuando los involucrados son los principales obligados o sus avalistas, la letra de cambio se extingue y permanece vigente con todo su contenido obligacional en vía de regreso, si los involucrados son los signatarios endosantes.

Pago y aceptación por intervención. En las relaciones del comercio, podría suceder que existan personas interesadas en que se acepte una letra de cambio o en que ésta se pague, una vez que se haya aceptado, aún cuando no sean ellas el girado ni el girado/aceptante, es decir, sin que la aceptación ni el pago los beneficie y sin que, por supuesto, tengan la obligación o la responsabilidad de hacerlo. Generalmente, tal interés existiría por considerar que es la única forma de salvar una situación de prestigio profesional, comercial o personal. En efecto ese prestigio lograría salvarse con la intervención prevista típicamente por la Ley General de Títulos de Crédito, la cual consiste en que una persona puede aceptar o pagar una letra de cambio que no estaba obligado ni a aceptar ni a pagar; por ejemplo, el padre cuyo hijo no puede pagar una letra de cambio que ya aceptó; el socio cuyo colega no quiere aceptar la letra de un proveedor que es necesario mantener; o bien la persona que por múltiples razones quiere evitar a un girado que no puede o no quiere aceptar la letra de cambio, los costos adicionales, el desprestigio, el descrédito o incluso, otras consecuencias más pesadas, como el concurso o la quiebra, que provocarían su imposibilidad o su negativa. Su justificación, permite comprender el por qué a este tipo de intervención igualmente se le conoce con el nombre de intervención por honor.


25.6 GRUPOS Y SERIES

Los grupos y series de letras de cambio, también utilizados en otros títulos, son frecuentemente empleados por los comerciantes, aún cuando su uso, lejos de estar reconocido por la Ley General de Títulos de Crédito, puede acarrear sanciones tácitas o reconducidas. En suma consisten en lo siguiente:
Una sola deuda, se distribuye o reparte en diferentes pagos, con vencimiento, cada uno, en distintas fechas, para lo cual se emite una diferente letra de cambio por cada uno de los pagos que se habían de hacer. Generalmente, la deuda se divide entre el número de letras de cambio y cada una se emite por un monto igual a la parte del total que le corresponda. En cada una, se hace mención de que todas ellas constituyen la misma deuda, es decir, que pertenecen al mismo grupo de documentos, y cada una se enumera en el orden de la fecha que le corresponda en la serie de todos los pagos concertados. Por ejemplo, en una deuda distribuida en tres letras, cada una se presentaría como 1/3, 2/3 y 3/3 y ésta, al ser la última, implicaría el saldo final de la deuda.
Es muy importante distinguir la serie de letras (que son varias), de la letra de cambio que contiene vencimientos sucesivos (que es una solo) o vencimientos anticipados (que puede ser una sola o una serie), porque dichas letras de cambio producen diferentes consecuencias y adoptan distintos sistemas.


25.7 CUESTIONARIO DE AUTOEVALUACIÓN


1. ¿Cuáles son los elementos personales que intervienen en una Letra de Cambio?

2. ¿Qué requisitos literales debe reunir una Letra de Cambio?

3. ¿Cuáles son los derechos y las obligaciones de las personas que intervienen en la Letra de Cambio?

4. ¿Qué es la Aceptación en una Letra de Cambio?

5. ¿Qué es la Recomendación en una Letra de Cambio?

6. ¿Cuáles son las formas de pago voluntario de una Letra de Cambio?

7. ¿Cuáles son las formas de pago forzoso de una Letra de Cambio?

8. ¿Cuál es el objetivo de que puedan existir grupos y serie en la Letra de Cambio?
























[1] DÁVALOS MEJÍA, Carlos Felipe “Títulos y Operaciones de Crédito”, México, 1992, p. 169.