lunes, octubre 10, 2005

XIX LOS ACTOS DE COMERCIO

19.1 EL ACTO DE COMERCIO Y LA MATERIA MERCANTIL

El derecho mercantil es el derecho especial que rige cierto tipo de relaciones sociales. El conjunto de estas relaciones es lo que constituye la materia mercantil[1].
En el sistema jurídico mexicano, la materia mercantil está circunscrita al Código de Comercio, por el concepto de acto de comercio, ya que dicho código es el que se aplica sólo a los actos de esta naturaleza (art. 1º, CC).

En la fijación del concepto de acto de comercio, podemos apreciar dos criterios aparentemente dispares: el subjetivo y el objetivo. El subjetivo define el acto de comercio en consideración al sujeto que lo realiza: el comerciante; el objetivo, llega a esa definición en consideración a ciertos actos calificados de mercantiles por sí, con el independecnia del sujeto que los efectúa.
En la práctica, no hay ni ha habido, en ningún derecho ni en ninguna época, un sistema puro objetivo o puro subjetivo, sino que todos los sistemas de calificación de actos mercantiles han sido siempre mixtos.


19.2 SISTEMA DEL CÓDIGO DE COMERCIO MEXICANO

Sistema de la Definición y de la Enumeración. Con independencia del carácter predominantemente objetivo o subjetivo del sistema jurídico que se considere, la determinación del acto de comercio puede hacerse o por la vía de la definición o de la enumeración; es decir, formulando un concepto general que trate de determinar las características substanciales de los diferentes actos que puedan considerarse como mercantiles, o bien por el establecimiento de una lista de casos que se encuentren en dicha situación.
En nuestro derecho, el Código de Comercio establece que se considera como acto de comercio (art. 75, CC):
I.- Todas las adquisiciones, enajenaciones y alquileres verificados con propósito de especulación comercial, de mantenimientos, artículos, muebles o mercaderías, sea en estado natural, sea después de trabajados o labrados.

II.- Las compras y ventas de bienes inmuebles, cuando se hagan con dicho propósito de especulación comercial.

III.- Las compras y ventas de porciones, acciones y obligaciones de las sociedades mercantiles.

IV.- Los contratos relativos y obligaciones del Estado u otros títulos de crédito corrientes en el comercio.

V.- Las empresas de abastecimientos y suministros.

VI.- Las empresas de construcciones, y trabajos públicos y privados.

VII.- Las empresas de fábricas y manufacturas.

VIII.- Las empresas de trasportes de personas o cosas, por tierra o por agua; y las empresas de turismo.

IX.- Las librerías, y las empresas editoriales y tipográficas.

X.- Las empresas de comisiones, de agencias, de oficinas de negocios comerciales y establecimientos de ventas en pública almoneda.

XI.- Las empresas de espectáculos públicos.

XII.- Las operaciones de comisión mercantil[2].

XIII.- Las operaciones de mediación de negocios mercantiles[3].

XIV.- Las operaciones de bancos.

XV.- Todos los contratos relativos al comercio marítimo y a la navegación interior y exterior.

XVI.- Los contratos de seguros de toda especie, siempre que sean hechos por empresas.

XVII.- Los depósitos por causa de comercio.

XVIII.- Los depósitos en los almacenes generales y todas las operaciones hechas sobre los certificados de depósito y bonos de prenda librados por los mismos.

XIX.- Los cheques, letras de cambio o remesas de dinero de una plaza a otra, entre toda clase de personas.

XX.- Los vales u otros títulos a la orden o al portador, y las obligaciones de los comerciantes, a no ser que se pruebe que se derivan de una causa extraña al comercio.

XXI.- Las obligaciones entre comerciantes y banqueros, si no son de naturaleza esencialmente civil.

XXII.- Los contratos y obligaciones de los empleados de los comerciantes en lo que concierne al comercio del negociante que los tiene a su servicio.

XXIII.- La enajenación que el propietario o el cultivador hagan de los productos de su finca o de su cultivo.

XXIV.- Las operaciones contenidas en la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito.

XXV.- Cualesquiera otros actos de naturaleza análoga a los expresados en este código.

En caso de duda, la naturaleza comercial del acto sera fijada por arbitrio judicial.

Debe tenerse en cuenta que esta lista ha sido expresamente ampliada por diversas leyes, como la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito.

Afirmación Legal o Presunción. El artículo 75 del Código de Comercio establece sólo las normas delimitadoras del campo del derecho mercantil, sin que se den en él ninguno de los supuestos técnicos de una presunción. No quiere esto decir que en esa enumeración no haya algunas presunciones; así ocurre con las fracciones XX, XXI y XXII, que presumen que son actos mercantiles las obligaciones de los comerciantes, las obligaciones entre comerciantes y banqueros y los contratos realizados por auxiliares de éstos. Contra esta presunción, que es de facto, cabe la prueba en contrario en demostración de que no son actos concernientes al comercio del principal, o de que son actos que se derivan de una causa extraña al comercio o de que son esencialmente civiles sean o no conexos con otros mercantiles, corespondan o no al tráfico del comerciante.

Carácter de la Enumeración. El artículo 75 del Código de Comercio no establece una enumeración taxativa o limitativa, sino simplemente enumerativa o ejemplificativa. Aparte de otras consideraciones teóricas y prácticas que podrían aducirse en pro de este aserto, basta consderar que el texto de la fracción XXIV, que califica de mercantiles a cualesquiera otros actos de naturaleza análoga, para comprender que esa enumeración deja la puerta abierta para el establecimiento de nuevos actos.

Naturaleza Jurídica de los Actos de Comercio. En contra de la creencia muy generalizada, entendemos que el artículo 75 del Código de Comercio no establece una lista de actos jurídicos y, mucho menos, de hechos jurídicos, sino que exclusivamente se refiere a grupos de actividad social de carácter económico.


19.3 CLASIFICACIÓN

Clasificación. La clasificación de los actos de comercio se ha hecho desde diversos puntos de vista, cada uno de los cuales merece una brevísima consideración.

Así, según que el acto sea caificado de mercantil independientemente de la persona que lo realiza o justamente en consideración a dicha persona, se distingue los actos de comercio objetivos, y los subjetivos.
Dentro del artículo 75 del Código de Comercio son actos de comercio objetivos:
Las compras y ventas de porciones, acciones y obligaciones de las sociedades mercantiles (fracc. III).

Los contratos relativos y obligaciones del Estado u otros títulos de crédito corrientes en el comercio (fracc. IV).

Los cheques, letras de cambio o remesas de dinero de una plaza a otra, entre toda clase de personas (fracc. XIX).

Los vales u otros títulos a la orden o al portador (fracc. XX).


En dicho artículo, son actos de comercio subjetivos:

· Las obligaciones entre comerciantes y banqueros, si no son de naturaleza esencialmente civil (fracc. XXI).
· Los contratos y obligaciones de los empleados de los comerciantes en lo que concierne al comercio del negociante que los tiene a su servicio (fracc. XXII).

Por otro lado pueden distinguirse los actos intrínsicamente mercantiles, de aquellos que lo son por conexión. En la enumeración del artículo 75 del Código de Comercio, la inmensa mayoría de los casos comprendidas en ella se refieren a actos de comercio intrínsicamente mercantiles (de la fracción I a la XVI y de la XVIII a XXIII). Sólo son actos de comercio conexos los depósitos por causa de comercio; así como la fianza y la prenda, dado su carácter típicamente accesorio (fracción XVII).

Otra clasificación es la que distingue a los actos de comercio absolutamente mercantiles y los relativamente mercantiles.
Se estima como actos de comercio absolutamente mercantiles, aquellos que siempre lo son, sea cualquiera que siempre los ejecute, en cualquier forma y con cualquier propósito.
Son actos de comercio relativamente mercantiles aquellos que pueden serlo y dejan de serlo, según que ocurran para cada uno de ellos ciertas y determinadas condiciones. Estos se agrupan en cuatro categorías:

· Que respondan a la noción económica de comercio.
· Actos que emanen de empresas.
· Actos accesorios o conexos a otros actos de comercio.
· Actos que se refieran al ejercicio profesional del comercio.

Una última clasificación es aquella que considera que los actos de comercio así calificados por el artículo 75 del Código de Comercio y por las Leyes Especiales, corresponden a una de estas dos categorías:

A) Actos realizados con el fin de organizar, explotar, traspasar o liquidar una empresa mercantil (en esta categoría entran los actos enumerados en las fracciones V a la XXIII).

B) Actos que tengan por objeto cosas mercantiles (en esta categoría entran los actos enumerados en las fracciones III, IV, XVIII segunda parte, y XIX primera parte).

Fuera de esta gran clasificación , sólo quedan las compras y ventas de bienes muebles e inmuebles hechas con ánimo de especulación mercantil y los alquileres de muebles con el mismo propósito (fracciones I y II).
El alquiler de inmuebles no se presta a la especulación si no se hace orgánicamente, en forma de empresa, con lo que prácticamente se subsume en la categoría marcada con el incico A).
La compraventa especulativa se basa en un dato psicológico de muy difícil apreciación, máxime cuando también la venta civil lleva el propósito de lucro o ganancia. El único signo externo del propósito de especulación es la existencia de una empresa que se dedique a ello; es decir, cuando la compraventa es un acto de explotación de una empresa.

Actos Mixtos. Reciben esta clasificación los que son actos de comercio para una de las partes que en ellos intervienen, pero no para la otra. Puede decirse que todos los actos de comercio son, en este sentido, actos mixtos, puesto que el seguro, el transporte, la fianza, la compraventa, el contrato editorial, los negocios de librería, las operaciones de banca, etc, se realizan habitualmente entre una empresa y el público, que no ve en ellos sino actos de su vida civil ordinaria.
Si los actos mixtos debieran de regirse, según casos y circunstancias, por el derecho civil y el derecho mercantil, el caos más absoluto imperaría en esta materia. Es indispensable que el acto de comercio mixto se regule siempre por el código de comercio.

19.4 CUESTIONARIO DE AUTOEVALUACIÓN
1. ¿Qué relación existe entre el acto de comercio y la materia mercantil?

2. ¿Qué sistema utiliza la legislación mexicana para definir el acto de comercio?

3. ¿Cómo se clasifica el acto de comercio?
[1] RODRÍGUEZ RODRIGUEZ, Joaquín, “Derecho Mercantil”, Tomo I, Porrúa, 1996, p. 115.
[2] La Comisión Mercantil es un mandato aplicado a actos concretos de comercio.- Diccionario Jurídico Mexicano.- Instituto de Investigacione Jurídicas.- Porrúa-UNAM.

[3] La Mediación es la particpación de un tercero en un conflicto que involucra a otras personas a fin de encontrar una fórmula de arreglo.- Diccionario Jurídico Mexicano.- Instituto de Investigacione Jurídicas.- Porrúa-UNAM.